Home / Para tu Vida / No puedo ver a Dios

No puedo ver a Dios

Dios bendice a los que tienen un corazón puro, pues ellos verán a Dios. Mateo 5:8

Traté de entender por qué los malvados prosperan, ¡pero qué tarea tan difícil! Entonces entré en tu santuario, oh Dios, y por fin entendí el destino de los perversos. Salmos 73:16-17

En los mapas de senderismo aparecen pequeños signos para marcar los «puntos de mira». En el mapa parece una señal insignificante, pero cuando estamos en el terreno, ¡qué diferencia! De repente, ante los ojos de los caminantes, aparecen magníficos horizontes sin fin…

En el ámbito espiritual, para descubrir la belleza de la revelación de Dios, también es necesario estar en el lugar adecuado, en el «punto de mira». Pero, ¿cuál es ese lugar? ¿Es el grado más alto de un estudio teológico? ¿Es un lugar de peregrinación? No, el Señor nos dice: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”.

Dios da un corazón puro a aquel que se lo pide. Comencemos, por ir a Dios tal como somos, a fin de que purifique nuestro corazón por la fe en Jesús (Hechos 15:9). Luego, vivamos en la presencia de Dios; esto nos permitirá clasificar y rechazar, con su ayuda, lo que Dios no puede aprobar. Siguiendo al Jesús progresamos en la rectitud, la sencillez y la pureza.

Cuando la fe es el motor de nuestra vida, estamos en el buen lugar, en el «punto de mira» correcto. Vemos cada día el socorro de Dios, la belleza de su gracia. Cerca de Jesús, la lectura de la Biblia nos conduce a estos maravillosos horizontes: “Las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para nosotros en Jesús” (Efesios 2:7).

“Deténganse en el cruce y miren a su alrededor; pregunten por el camino antiguo, el camino justo, y anden en él. Vayan por esa senda y encontrarán descanso para el alma.” Jeremías 6:16

Tomada de:labuenasemilla.net

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WhatsApp chat