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¿Cómo enfrentarnos al desánimo?

Todos en algún momento de nuestra vida podemos a llegar a desanimarnos, sin importar el lugar o la posición que ocupemos, o cuánto tiempo llevemos siendo cristianos. Demos aprender a superar el desánimo cuanto este toque a la puerta de nuestras emociones, ya que este llega a ser bastante perjudicial en nuestra vida espiritual y emocional, trayendo depresión, tristeza y falta de pasión por Dios o incluso abandonando los proyectos que Dios nos ha dado: “Pero la gente de Judá dijo: «Los trabajadores se están cansando y hay demasiados escombros en el camino. Nunca seremos capaces de reconstruir la muralla nosotros solos».”  Nehemías 4:10

Estos consejos te ayudarán a enfrentarte al desánimo:

  1. Descansa

Somos seres humanos, y nos desgastamos. Toma tiempo durante el día, la semana o el mes para realizar una actividad relajante, a veces sólo necesitas unas vacaciones y descansar: en un artículo sobre cómo superar el desánimo, el pastor y escritor Rick Warren comenta: “A veces lo más espiritual que puedes hacer es ir a la cama”. Así que, asegúrate de estar descansando lo suficiente durante el día, por ejemplo: dormir bien, y descansar las horas que son, aproximadamente 7 o 8 horas, según los especialistas. Aliméntate bien, practica algún deporte y procura llevar una vida saludable. Dios nos dice en Éxodo 33:14, Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

  1. Reduce la negatividad

Muchas veces nos desanimamos porque solo vemos el panorama negativo, vemos siempre las cosas que están mal en lugar de lo bueno. En Filipenses 4:8, dice: piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. Piensa mejor en que si te esfuerzas un poco más, tendrás excelentes resultados en tus proyectos y relaciones. Procura pensar siempre lo bueno en todas las áreas de tu vida.

  1. Suprime los miedos

Porque no nos ha dado Dios espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio, dice en 2 Timoteo 1:7-9. No permitas que el miedo invada tus emociones y tus pensamientos. Muchas veces creamos miedos de cosas irreales o que no ha sucedido, por ejemplo, muchos piensan: Qué tal si este proyecto no funciona o, tal vez no podamos cumplir con esta meta. Mira con fe hacia el futuro y confía en el poder de Dios: Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar, dice en Jeremías 29:11.

  1. Decide cambiar tu actitud

El desánimo no nos lleva a nada bueno, al contrario, nos desenfoca y nos aleja de Dios. Así que toma la decisión de cambiar tu actitud y de apoyarte en la ayuda de Dios, pues Él a través de su Espíritu Santo pone en nosotros: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio, según Gálatas 5:22-23. Pídele a Dios que te ayude a tomar una actitud diferente y que ponga en ti los frutos de su Espíritu.

  1. Refúgiate en Dios

Lo mejor que puedes hacer cuando comienzas a desanimarte es correr a los brazos de Dios y encontrar en Él el refugio que necesitas: Me haces descansar en verdes pastos, y para calmar mi sed me llevas a tranquilas aguas. Me das nuevas fuerzas y me guías por el mejor camino, porque así eres tú. Salmo 23:2-3 Dios entiende las situaciones por las que pasas y te fortalecerá para enfrentar cada circunstancia de tu vida.

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